La respuesta corta: el agua entra en un garaje por tres caminos, y hay que cerrar los tres. Por debajo y por los lados de la puerta, que no tiene ninguna estanqueidad; por la rampa, que conduce hacia dentro todo lo que corre por la calle; y por el sumidero, que devuelve el agua de la red de saneamiento cuando esta se satura. Una barrera delante de la puerta resuelve los dos primeros. El tercero se corta con una válvula antirretorno.
Antes de gastar nada, una recomendación que no cuesta dinero: cuando hay aviso de lluvias intensas, no baje al garaje a sacar el coche ni a salvar objetos. El Ministerio para la Transición Ecológica lo dice sin rodeos en sus recomendaciones: no bajar a sótanos, garajes ni zonas bajas de los edificios si hay aviso. Un garaje subterráneo se llena en muy poco tiempo y la puerta puede quedar bloqueada por la presión del agua.
Por qué la puerta de garaje no retiene el agua
Las puertas seccionales, basculantes o enrollables están diseñadas para cerrar el paso a personas y al aire, no al agua. Entre la hoja y el suelo queda siempre una junta de goma que se adapta a las irregularidades, y entre la hoja y el muro, una holgura para que la puerta se deslice. Con unos centímetros de agua en la calle, esos huecos bastan para inundar el garaje. Y cuanto más ancha es la puerta, más agua entra por minuto.
Reforzar la puerta no sirve: el problema no es la resistencia de la hoja sino la falta de sellado en su perímetro. La protección tiene que ir delante, independiente de la puerta.
Cómo se protege una puerta de garaje
Para anchos de 200 a 600 cm se usa una barrera de gran anchura. Funciona como la barrera de puerta de entrada, con dos diferencias. Las lamas son de mayor inercia, para no flectar en tramos largos. Y se añaden uno o dos postes de refuerzo centrales desmontables, con base atornillada al suelo, que dividen el hueco y absorben la presión del agua. El día del aviso se colocan los postes, se apilan las lamas y se aprietan los husillos; según el ancho, lleva de 2 a 5 minutos entre dos personas.
El resto del año solo quedan las guías en los muros laterales y las bases de los postes, a ras de suelo. El coche entra y sale como siempre. Puede ver el detalle técnico en la ficha de la barrera de gran anchura para garajes y naves.
Para puertas de garaje de menos de 2 metros, por ejemplo la de una vivienda unifamiliar, basta con la barrera apilable estándar, cortada al ancho exacto.
Lo que no funciona en un garaje
Los sacos de arena delante de una puerta de tres o cuatro metros: hacen falta muchísimos, se tarda mucho en colocarlos y filtran igual que en una puerta de vivienda. Los perfiles de goma adhesivos en el suelo, que se venden como «barrera de agua para garaje»: sirven para desviar la lluvia que corre por la superficie, no para retener una lámina de agua que sube. Y las bombas de achique, útiles para vaciar después, no pueden con el caudal que entra por una puerta abierta al agua.
La rampa: dónde colocar la barrera
En un garaje con rampa descendente, la barrera tiene que ir en el punto más alto, antes de que empiece la pendiente, no abajo junto a la puerta. Si se coloca abajo, toda el agua que baja por la rampa se acumula contra ella y la altura de agua que tiene que retener es mucho mayor. Si el punto alto de la rampa está en la acera o en un paso común, hay que estudiar el caso: a veces la solución es proteger la entrada al principio de la rampa y otras, la puerta del garaje con una altura mayor.
Por eso para un garaje con rampa le pedimos fotos del acceso completo, no solo de la puerta.
El sumidero y el desagüe: el agua que sube por dentro
Muchos garajes tienen un sumidero al pie de la rampa o en el suelo, conectado a la red de saneamiento. En un episodio de lluvia intensa la red se satura y el agua sigue el camino inverso: sube por el sumidero y aparece dentro del garaje aunque la puerta esté perfectamente cerrada. Es la causa de muchas inundaciones que parecen inexplicables.
Se evita con una válvula antirretorno en la arqueta: la clapeta deja salir el agua del edificio y bloquea su retorno. Revise también las rejillas de ventilación del garaje si están a nivel de calle.
Garajes comunitarios
En un garaje de comunidad de propietarios, la puerta y la rampa son elementos comunes y la instalación se decide en la junta. Para facilitarlo entregamos un presupuesto desglosado por elemento y una memoria técnica de la instalación, que sirven también ante la aseguradora. Si su comunidad está estudiando el tema, envíenos las medidas y unas fotos del acceso y le preparamos el presupuesto en 24 horas.
Para saber si su calle está en zona inundable, consulte el visor oficial del SNCZI. Tenga en cuenta que los mapas no recogen la escorrentía urbana ni el retorno de la red de saneamiento, que son justamente lo que inunda muchos garajes.