La respuesta corta: con una cinta métrica y cinco minutos basta. Mida el ancho entre las dos paredes o jambas en el punto más estrecho, mida el alto libre del hueco desde el umbral, y haga una foto con la cinta métrica apoyada de lado a lado. No hace falta ser técnico: la foto nos permite comprobar sus cifras antes de fabricar.
Lo que más errores provoca no es la cinta, sino medir en el sitio equivocado: el ancho de la hoja de la puerta en lugar del hueco de obra, o el punto más ancho en lugar del más estrecho. Abajo le explicamos cada medida y los errores que vemos con más frecuencia.
1. El ancho entre paredes
La barrera no se apoya en la puerta sino en las dos jambas, a cada lado del hueco, donde se atornillan las guías. Por eso lo que necesitamos es la distancia entre esas dos superficies, de pared a pared. Mídala abajo, a ras del umbral, a media altura y arriba, a la altura de la barrera que quiere. Quédese con la cifra más pequeña y mándenos las tres si difieren en más de un centímetro.
Errores frecuentes: medir el ancho de la hoja de la puerta, incluir el marco de madera o de aluminio si sobresale de la pared, o medir por dentro de la vivienda en lugar de por fuera. Las guías van por el lado de la calle.
2. El alto libre y la altura de retención
El alto libre es la altura del hueco desde el umbral hasta donde empieza algo que impida colocar la barrera: el cristal de una ventana baja, un buzón, una manilla. La altura de retención, en cambio, es la altura de agua que queremos detener. La elegimos juntos a partir del nivel que ha alcanzado el agua en su calle; fabricamos en 38, 56, 74 y 92 cm.
Si ya ha entrado agua alguna vez, busque la marca en la fachada o pregunte a los vecinos, y añádalo a su mensaje. Es el dato que más nos ayuda a dimensionar.
3. El umbral y la foto
La junta inferior de la barrera se comprime contra el umbral. Un umbral liso de piedra o de hormigón es ideal; uno con escalón, adoquines o baldosas sueltas necesita una junta más gruesa o un perfil de asiento sellado al suelo. Por eso le pedimos una foto del umbral, de frente y de lado.
La foto con la cinta métrica apoyada de lado a lado, bien legible, es la mejor garantía contra los errores. Si puede, añada una segunda foto del hueco completo desde unos metros, para que veamos el entorno: rejillas de ventilación, sumideros, escalones.
Casos particulares
Ventanas bajas
Una ventana cuyo antepecho está a menos altura que el nivel que puede alcanzar el agua se trata como una puerta: se mide el ancho entre jambas y la altura desde el alféizar exterior. La barrera se apoya en el alféizar, que hace de umbral; si es de piedra irregular, díganoslo.
Escaparates
En un escaparate ancho, mida entre los elementos de fachada donde se pueden atornillar las guías: pilares, muros o el marco de obra. Si el ancho supera los 2 metros, pasamos al modelo con poste central desmontable. Indique también si la persiana metálica baja por delante del hueco: las guías tienen que dejarla funcionar.
Fachada sin jambas
Cuando la puerta está enrasada con la fachada y no hay jambas donde fijar las guías de lado, las guías se atornillan sobre la propia fachada, a cada lado del hueco. En ese caso mida el ancho de la abertura y deje unos centímetros de fachada libre a cada lado; la foto nos dirá si la superficie permite el anclaje.
Puertas de doble hoja y correderas
No importa cómo se abra la puerta: la barrera cierra el hueco de obra por fuera. Lo único que necesitamos saber es si alguna hoja abre hacia la calle, porque entonces las guías se colocan de forma que la hoja pueda seguir abriéndose con la barrera desmontada.
Qué equipo corresponde a cada ancho
De 60 a 199 cm, la barrera apilable, cortada al ancho exacto. A partir de 200 cm y hasta 600 cm, la barrera de gran anchura, con uno o dos postes centrales desmontables. Puede probar sus cifras en el configurador más abajo: le indica el modelo de referencia, el número de lamas y el peso aproximado.
Cuando tenga las medidas, envíenoslas con la foto desde el formulario de presupuesto. Le respondemos en 24 horas con el precio desglosado.